Un pequeño llora. Parece una cosa simple, ¿verdad? Pero detrás de cada grito se esconde un comunicado. Como padres o cuidadores, tenemos la obligación de descifrar este lenguaje para dar la mejor atención afectiva a nuestro pequeñuelo. No todos los gritos son iguales. Algunos son suaves, otros más intenso. Un niña que llora con frecuencia